Chuletitas de cordero a la plancha

 

🥩 Chuletitas de cordero a la plancha con patatas y ajos fritos

✨ Introducción

Hay platos que no necesitan complicarse para ser memorables y estas chuletitas de cordero son el mejor ejemplo. Con el aroma inconfundible del cordero a la plancha, el crujiente de unas patatas doradas y el toque intenso de los ajos fritos, esta receta es puro disfrute. Es de esas comidas que evocan reuniones familiares, domingos tranquilos y pan para mojar sin remordimientos. Sencilla, rápida y absolutamente deliciosa.


🛒 Ingredientes (para 2-3 personas)

  • 8–10 chuletitas de cordero (de palo o riñonada)
  • 3 patatas medianas
  • 6–8 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal gruesa o en escamas
  • Pimienta negra (opcional)
  • Perejil fresco (opcional, para decorar)


👨‍🍳 Paso a paso

1. Preparar las patatas

  • Pela las patatas y córtalas en rodajas finas o en bastones.
  • Lávalas y sécalas bien con papel de cocina (esto ayuda a que queden más crujientes).

2. Freír las patatas

  • Calienta abundante aceite de oliva en una sartén amplia.
  • Añade los dientes de ajo.
  • Fríe las patatas a fuego medio hasta que estén tiernas por dentro.
  • Sube el fuego al final para dorarlas ligeramente.
  • Retíralas y déjalas escurrir sobre papel absorbente. Añade sal al gusto.

3. Cocinar las chuletitas

  • Saca las chuletitas de la nevera unos 20 minutos antes para que pierdan el frío.
  • Calienta una plancha o sartén a fuego fuerte.
  • Añade unas gotas de aceite y cocina las chuletitas 2–3 minutos por cada lado, según el punto que te guste.
  • Sálalas al final con sal gruesa y añade pimienta si deseas.

4. Montaje del plato

  • Coloca una base de patatas fritas.
  • Añade las chuletitas recién hechas encima.
  • Corona con los ajos fritos.
  • Espolvorea perejil fresco si quieres un toque de color.

💡 Consejos

  • No pinches la carne mientras se cocina para que no pierda jugos.
  • Si quieres un extra de sabor, puedes añadir unas gotas de limón justo al servir.
  • El secreto está en la calidad del cordero y un buen aceite de oliva.