El uso de la espinaca en la cocina da pie a platos socorridos y ligeros por su fácil preparación. Forma parte de gran cantidad de platos de la cocina tradicional.
Se pueden consumir tanto crudas como cocinadas al vapor, hervidas, fritas, salteadas o en platos al horno.
Son especialmente indicadas para niños, aunque suelen ser reacios a comerlas. Tendremos que hacerlas más apetecibles dándoselas en forma de crema, pastel, croquetas, gratén o en platos de pasta.
Gratén de espinacas
Ingredientes:
300 gr. de espinacas.
3 cebolletas.
1 diente de ajo.
2 cucharadas de salsa de tomate frito.
100 gr. de queso para untar.
Sal, pimienta, queso rallado.
3 huevos.
200 ml. de nata líquida
Elaboración:
En un bol, batimos los huevos con la nata y un poquito de sal y pimienta. reservamos.
En una sartén con un poco de aceite, salteamos la cebolla y el diente de ajo.
Añadimos las espinacas y rehogamos hasta que reduzcan su volumen.
Agregamos la salsa de tomate y mezclamos bien.
A continuación, añadimos el queso crema y ligamos los ingredientes.
Una vez bien ligado, untamos las cazuelitas o recipientes con mantequilla y repartimos la mezcla.
Sobre ella, vertemos los huevos batidos con nata que habíamos reservado y espolvoreamos con queso rallado.
Con el horno precalentado a 180º, horneamos durante unos quince minutos. Hasta comprobar que ha subido como si fuera un soufflé.