Huevos rotos con morcilla de Burgos

Huevos rotos con morcilla de Burgos
Huevos rotos con morcilla de Burgos (morcilla de arroz)
Huevos rotos con morcilla de Burgos
Hoy nos hemos dado un capricho y hemos pasado de dietas y colesterol. Y es que alguna alegría hay que darse para animar el cuerpo y el espíritu. Los huevos rotos tienen su origen en la gastronomía más humilde de hace varios siglos. Ese origen humilde no quita que no sea un plato exquisito. La base de este plato son los huevos y las patatas. A partir de ahí podemos hacer infinidad de variantes con los ingredientes que más nos gusten. Es habitual la chistorra, el jamón serrano, el pimiento y nosotros también incluimos en ocasiones setas. Y por supuesto, no dejes de acompañarlos de un buen vinito tinto. Ingredientes: Aproximadamente 1 kg. de patatas. 300 gr. de morcilla de Burgos (arroz). 6-8 huevos. 1 pimiento verde. Sal y aceite.
Elaboración: Se trata de un plato muy sencillo, pues básicamente todo va frito o salteado. Empezaremos por freír las patastas cortadas a tiras o en láminas. Las hemos frito en dos tandas, reservándolas en un recipiente con rejilla para que escurra el aceite absorbido. En la segunda tanda, hemos frito también el pimiento troceado.
Mientras, en otra sartén y con un poco de aceite, podemos ir salteando la morcilla. La hemos cortado enrodajas más o menos finas y ya en la sartén vamos removiendo y deshaciendo. Apagamos y mantenemos en el calor del fogón.
Vamos con los huevos, la parte más importante. Freír un huevo es fácil, pero no siempre nos queda bonito o a nuestro gusto. Nosotros hemos dejado enfriar un poco el aceite donde hemos hecho las patatas y entonces los freímos a baja temperatura intentando no cuajar la yema. Para emplatar, colocamos una base de patatas. Sobre ellas, repartimos la morcilla y unos trozos de pimiento y por último colocamos los huevos que podemos dejar enteros para que el comensal los rompa a su gusto.